Casa del Olivo se concibe como una arquitectura abierta al jardín, pensada para expandir la vivencia de la casa hacia el exterior. Situada frente al campo de golf, la vivienda establece una relación continua con el manto verde que la rodea, prolongando los espacios domésticos hacia un paisaje donde la presencia de los olivos adquiere un papel protagonista.
Es una arquitectura que busca fusionarse con su entorno, diluyendo los límites entre la casa y el jardín. Las aperturas, las transiciones y los espacios exteriores construyen una continuidad espacial en la que el verde del golf se incorpora a la experiencia cotidiana. Entre los volúmenes de la vivienda, el olivar estructura y cualifica el paisaje, convirtiéndose en parte esencial de una forma de habitar vinculada a la naturaleza.





